LOS ÁNGELES — Los Arizona Cardinals destrozaron los pronósticos de la Semana 1 de la NFL al derrotar 26-14 a los favoritos Los Ángeles Chargers este domingo en el SoFi Stadium, guiados por el histórico debut del entrenador en jefe novato Mike LaFleur y una sólida actuación del mariscal de campo Jacoby Brissett.

LaFleur rompe sequía de medio siglo en su debut

Catalogados como el equipo más desfavorecido de toda la liga tras una temporada de apenas tres victorias y una plantilla renovada con 18 nuevos jugadores, los Cardinals dieron la campanada bajo las órdenes de LaFleur. El nuevo estratega se convirtió en el primer entrenador en jefe de Arizona en ganar su partido inaugural desde Don Coryell en 1973, logrando además la gesta en el mismo escenario donde dirigió su último encuentro como coordinador ofensivo de los Rams el año pasado.

"Estas últimas casi horas han sido de una espera miserable, pero estoy muy feliz por estos muchachos", declaró LaFleur tras el silbatazo final. Por su parte, Brissett comandó la ofensiva con 277 yardas aéreas y un pase de anotación, controlando los tiempos del partido y consumiendo 37 minutos de posesión frente a los 22 de los locales.

Desplome total de los Chargers en el cuarto cuarto

Los Chargers, que salieron al emparrillado como los favoritos más pesados de la jornada por una diferencia de 9.5 puntos, sufrieron una pesadilla táctica y de ejecución, especialmente en un cuarto periodo para el olvido. La escuadra dirigida por Jim Harbaugh encadenó errores fatales que sepultaron cualquier intento de remontada.

  • Un despeje bloqueado en su propio terreno.
  • Una intercepción sufrida por el mariscal de campo Justin Herbert.
  • Un balón entregado en downs tras fallar en cuarto intento desde la yarda 3 del rival.
  • Una nueva pérdida de balón en downs con menos de dos minutos en el reloj.

Justin Herbert completó 17 de 27 envíos para 209 yardas, un touchdown y una intercepción, además de ser capturado en tres ocasiones por la defensiva visitante. A pesar de los esfuerzos de corredores como Omarion Hampton y receptores como Ladd McConkey, la ofensiva angelina nunca encontró la regularidad ante un muro defensivo bien plantado.

Precisión milimétrica y dominio absoluto

El pateador Chad Ryland se convirtió en una pieza clave para la victoria de los Cardinals al conectar cuatro goles de campo, rompiendo una sequía de triunfos en condición de visitante ante los Chargers que databa desde 2001. La única mancha en la actuación de Ryland fue un intento fallido de 54 yardas que se estrelló contra el poste derecho en el segundo cuarto.

Desde el arranque del encuentro, Arizona dejó claras sus intenciones cuando el novato Jeremiyah Love, selección global número tres, coronó la serie inaugural con una carrera de cinco yardas a la zona prometida. Los Cardinals dominaron las estadísticas fundamentales al acumular 393 yardas totales de ofensiva y ejecutar 72 jugadas por apenas 51 de los californianos.

Panorama y siguientes retos en el emparrillado

Este tropiezo deja a los Chargers con la urgencia de replantear su esquema táctico de cara a la segunda semana de competencia. Jim Harbaugh reconoció la superioridad del rival y apeló al carácter de su plantilla para revertir la situación de inmediato.

Para la próxima jornada dominical, los Chargers buscarán redimirse cuando reciban en casa a Las Vegas Raiders. En tanto, los Cardinals regresarán a su feudo con el ánimo a tope para albergar a los vigentes campeones del Super Bowl, los Seattle Seahawks, en un duelo que pondrá a prueba la verdadera dimensión del proyecto de Mike LaFleur.