El presidente López Obrador abre una nueva crisis institucional al hacer público su rompimiento con la suprema corte de justicia, e incluso instruye públicamente que nadie de su gabinete les tome una llamada telefónica.
El presidente López Obrador abre una nueva crisis institucional al hacer público su rompimiento con la suprema corte de justicia, e incluso instruye públicamente que nadie de su gabinete les tome una llamada telefónica.