La alerta roja se encendió en el mercado de juguetería infantil debido a un producto que se convirtió en una verdadera sensación en las redes sociales. La Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) formalizó una denuncia ante la Dirección de Defensa al Consumidor para exigir la prohibición inmediata y el retiro de la comercialización del popular muñeco antiestrés conocido como Squeezy Dumpling.
Este artículo, que simula la forma de una pequeña masa o bollo relleno y destaca por su textura blanda y manipulable, ganó una enorme popularidad entre niños y adolescentes a través de plataformas digitales como TikTok y YouTube. Sin embargo, detrás de su atractivo lúdico se esconde un grave riesgo para la salud pública que encendió las alarmas de las autoridades sanitarias y de los fabricantes nacionales.
El peligro oculto: la presencia de benceno en el juguete
De acuerdo con la presentación realizada por la cámara empresaria, las pruebas de laboratorio realizadas sobre el Squeezy Dumpling arrojaron resultados alarmantes. El popular producto contendría niveles significativos de benceno, un compuesto químico clasificado como un agente cancerígeno comprobado para los seres humanos.
El benceno es un hidrocarburo aromático volátil cuya exposición prolongada o en altas concentraciones se ha vinculado directamente con el desarrollo de diversos tipos de cáncer, especialmente la leucemia, además de causar trastornos sanguíneos severos. Dado que este juguete está diseñado para ser apretado constantemente con las manos, los menores quedan expuestos al contacto directo con la sustancia y a su eventual inhalación al liberarse los gases del material plástico de baja calidad.
Antecedentes internacionales y medidas preventivas
La preocupación en territorio argentino no es un caso aislado. El mismo artículo ya había sido objeto de fuertes restricciones y de un retiro masivo de las estanterías en el Reino Unido, donde las agencias de seguridad del consumidor comprobaron la misma irregularidad toxicológica.
Ante este escenario, la industria local busca proteger tanto a los consumidores como a los fabricantes que cumplen con las normativas de seguridad vigentes. Las autoridades recomiendan a los padres revisar las pertenencias de sus hijos y evitar la manipulación de este tipo de objetos de origen dudoso, mientras se aguarda una resolución oficial por parte de los organismos de control comercial para limpiar el mercado de unidades peligrosas.