Ante lleno total en el SoFi Stadium de Los Ángeles, el conjunto de las barras y las estrellas derrotó con autoridad 4-1 a Paraguay en un encuentro donde mostró intensidad, velocidad y una propuesta ofensiva que ilusiona a sus aficionados.
Durante años, el futbol fue considerado una disciplina secundaria dentro del panorama deportivo estadounidense. Sin embargo, el crecimiento de su estructura, el desarrollo de talento y la llegada de figuras consolidadas en Europa han transformado por completo la imagen del combinado nacional.

El equipo de Mauricio Pochettino fue ampliamente superior desde los primeros minutos y encontró recompensa antes del descanso. Damian Bobadilla abrió el marcador y posteriormente Folarin Balogun se encargó de ampliar la ventaja con un doblete que dejó prácticamente sentenciado el encuentro antes del medio tiempo.
Pulisic lideró el espectáculo
Aunque no logró hacerse presente en el marcador, Christian Pulisic volvió a demostrar por qué es la principal figura del equipo. El mediocampista ofensivo fue el eje creativo de la selección estadounidense, generando peligro constante, distribuyendo balones y desequilibrando a la defensa paraguaya con su velocidad y habilidad individual.
La ventaja de tres goles permitió que Estados Unidos manejara el ritmo del partido en la segunda mitad, aunque sin renunciar al ataque. Lejos de conformarse con el resultado, el equipo continuó buscando el arco rival y mantuvo la presión sobre una selección paraguaya que nunca encontró respuestas.
El descuento llegó por conducto de Maurício Magalhães, quien maquilló momentáneamente el marcador para los sudamericanos. Sin embargo, cualquier intento de reacción quedó apagado por el dominio local.
Gio Reyna cerró la fiesta
Cuando el encuentro agonizaba, Gio Reyna apareció para colocar el 4-1 definitivo y coronar una actuación redonda del conjunto anfitrión.

Con esta victoria, Estados Unidos toma el liderato del Grupo D y deja una de las presentaciones más convincentes de la primera jornada mundialista. Australia y Turquía, sus próximos rivales en el sector, ya tienen motivos para preocuparse.
Más allá del resultado, la sensación que deja el equipo estadounidense es la de una selección madura, ambiciosa y capaz de competir con cualquiera. El Mundial apenas comienza, pero Estados Unidos ya levantó la mano como uno de los protagonistas del torneo.


