Sondra Macollins, abogada y empresaria conocida en el ámbito público como la “Mujer de Hierro”, dio este martes un paso decisivo en la carrera por la Presidencia de la República al inscribir formalmente su candidatura ante la Registraduría Nacional del Estado Civil, respaldada por más de 1,1 millones de firmas ciudadanas preauditadas.
La jornada, que congregó a familiares, simpatizantes y colectivos ciudadanos que han acompañado su recorrido nacional, fue el telón de fondo para un discurso en el que Macollins planteó una propuesta política centrada en experiencia, realismo y soluciones concretas a los problemas que enfrenta el país.
Entre los asistentes destacaron grupos como mujeres mototaxistas y domiciliarias, colectivos de moteros y aficionados a los videojuegos, sectores que, de acuerdo con su campaña, simbolizan la diversidad del respaldo popular que ha recogido en distintas regiones.
Un respaldo que pretende ir más allá de lo simbólico
Macollins hizo énfasis en que las más de un millón de firmas presentadas no son un simple requisito electoral, sino un reflejo de un clamor ciudadano por liderazgos “fuertes, preparados y alejados del espectáculo político”. “El país está cansado de la mentira, del circo barato y de la corrupción. Estas firmas representan a muchos colombianos que quieren transformaciones reales”, afirmó, en un mensaje dirigido tanto a potenciales electores como a sus rivales políticos.
La aspirante, que ha construido su perfil público como defensora de derechos humanos y figura empresarial, subrayó también el papel de las mujeres en la vida nacional. En su discurso evocó el esfuerzo cotidiano de quienes sostienen sus hogares bajo enormes cargas sociales, y afirmó que un gobierno con verdadera equidad debe reflejar esa fortaleza y autonomía femenina.
“Represento la voz de más de 26 millones de mujeres que requieren una representación verdadera”
Aunque la entrega de firmas es solo una etapa en el proceso de inscripción, constituye un requisito crucial para garantizar su participación en la contienda de cara a las elecciones presidenciales de 2026. Ahora, la Registraduría procederá a verificar la validez de los respaldos presentados, un procedimiento técnico que determinará qué aspirantes podrán finalmente competir en las urnas.
Macollins cerró su intervención con un mensaje dirigido a quienes, en su opinión, han subestimado la complejidad de gobernar: “Este país necesita liderazgos con conocimiento, capaces de unir, no de dividir”. Con esa declaración, la abogada deja claro que su campaña buscará posicionarse como alternativa de orden y pragmatismo en un panorama político saturado de mensajes polarizados.

